Entre eucaliptos, barro y aguas negras, vecinos de Rebolo transformaron un terreno abandonado en uno de los lugares más frescos del suroriente.
Fuente: El Tiempo – Colombia
Entre eucaliptos, barro y aguas negras, vecinos de Rebolo transformaron un terreno abandonado en uno de los lugares más frescos del suroriente.
Fuente: El Tiempo – Colombia