La Cancillería de Bolivia confirmó que la embajadora de Colombia, Elizabeth Garcia, fue expulsada de ese país.
Añadió que su Gobierno está dispuesto, “si es invitado”, a “buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana” y pidió que “no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas”.
La Federación de Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’, la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones mantienen protestas y bloqueos de caminos para exigir la salida del presidente Paz, en rechazo a las reformas que su Gobierno busca impulsar mediante un paquete de al menos diez leyes económicas.
La Cancillería boliviana rechazó las declaraciones del presidente de Colombia, indicando que estas “no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos Estados”.
“Bolivia considera improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos”, agregó.
También indicó que los desafíos que afronta el país deben resolverse “en el marco del orden constitucional, el respeto a las instituciones democráticas y mediante mecanismos de diálogo”, y que ello corresponde “exclusivamente al pueblo boliviano”.
Asimismo, enfatizó “la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe”. (Lea también: Cancillería de Bolivia responde a Petro por decir que en el país andino hay “insurrección popular”)
Tras estas declaraciones, el canciller Aramayo informó que “efectivamente, la embajadora fue declarada persona non grata ante las insistentes declaraciones públicas del presidente Gustavo Petro de injerencia en política interna boliviana, así como el endoso que hace el movimiento político desestabilizados de la democracia”.