La propiedad fue adquirida por la viuda del capo en 1979. En 2018 pasó a manos de la SAE y ha estado abandonada por décadas.
Fuente: El Tiempo – Colombia
La propiedad fue adquirida por la viuda del capo en 1979. En 2018 pasó a manos de la SAE y ha estado abandonada por décadas.
Fuente: El Tiempo – Colombia